Tuesday, August 10, 2010
IRONÍA vs SARCASMO
"NECESITAN TRABAJAR PARA DESCONECTAR DE LA RUTINA
Cientos de funcionarios disfrutarán de sus vacaciones en campos de trabajo
Publicado el 29 de Julio de 2010 por Kike García
El pequeño pueblo de Malaspiedras, en Aragón, recibe con los brazos abiertos cada verano a miles de voluntarios que deciden pasar allí sus vacaciones mientras contribuyen a reconstruir el pueblo y ayudan en las tareas de siembra y otros trabajos de campo. “Es una manera de desconectar y romper con la rutina, cambiar de aires, hacer algo que no haces el resto del año. Trabajar. Y sentirte también en comunión con la tierra, sabiendo que estás haciendo algo útil… Son unas vacaciones atípicas para muchos pero reconfortantes. Se lo recomiendo a todo el mundo”, dice un funcionario del Ministerio de la Vivienda.
En los campos de trabajo el despertador suena a las ocho y a las nueve la mayoría ya está con el pico y la pala picando piedra y abriendo zanjas. Y es que muchos parece que guarden fuerzas durante el año para darlo todo en vacaciones. “Hay mañanas que no me da tiempo a abrir el periódico. Por suerte los voy guardando y luego ya en septiembre me pondré al día en el curro y leeré los números atrasados”, explica Fermín, un funcionario de nivel 32 con más complementos que un navegador web".
Para que se vea que no hace falta acudir a la descalificación para hacer una crítica con humor. Seguro que los funcionarios se reirán también ante el planteamiento de la noticia.
Monday, August 02, 2010
MAMIHLAPINATAPAI
No me pongan cara de no entender nada: utilicen Google o Wikipedia para saber de qué hablo. Si escribiera este post en inglés simplemente pondría "Google this...¡ ", pero aunque estoy hoy en el noreste de Inglaterra, no me siento con fuerzas.
Para que vean ustedes.¿No es maravilloso el lenguaje?
Sunday, July 18, 2010
LA ERA DE LA IMPACIENCIA
De todos tus graneros, un pedazo de pan.
En todo tu palacio, sólo media cama.
Puede un hombre usar más que éso?
Y posees tú el resto?"
(de un antiguo poema sánscrito).
Se ha llamado al tiempo en que nos encontramos "la era de la comunicación". Algunos dicen que ahora hay mucha más comunicación que antes. Yo disiento: hay infinidad de medios para hacerlo, es verdad, y son innumerables los aparatitos, gadgets y programas que permiten que las personas se comuniquen por diversas vías, pero las personas no se comunican más que antes.
Se puede asistir sin mucho esfuerzo a lo que comunmente se conoce como diálogo, pero que en realidad no es más que una pareja de monólogos coordinados tipo "en cuanto este se calle le largo mi rollo", cuando no sucesivos, que es peor.
El colmo de la paradoja es el ya típico paisaje poblado por personas (muchas veces, parejas) que andan por la calle cada uno haciendo uso de su propio móvil con avidez; si uno espera un minuto, observará que muchas veces esas conversaciones con terceros sustituyen a la de la propia pareja, que queda callada cuando se apagan los móviles.
Junto a esta especie de paradoja de la comunicación (más medios, más accesibles éstos, pero menos comunicación real entre personas) observo últimamente un resurgir de la ira, fruto de la impaciencia, y todo ello provocado por las extraordinarias facilidades y anonadantes avances en la tecnología de la información (esta vez entendida en el área puramente técnico-informática, y en especial, internet).
Me explico diciendo que, acostumbrados como estamos a que cualquier web se cargue de manera rápida, cualquier email salga casi en el acto y cualquier llamada llegue a destino casi instantaneamente, en cuanto eso no es así, instantáneo, inmediato, ipso facto, nos vemos invadidos por la impaciencia primero, por la ansiedad después, y luego sobrepasados por la ira resultante de todo lo anterior.
Acabo. Ésta no es la era de la comunicación: estamos en la era de la impaciencia.
Friday, July 09, 2010
Friday, April 09, 2010
Wednesday, March 31, 2010
El marketing de la experiencia: Cría fama...
Este post es una colaboración de J. Cristóbal Jiménez, consultor de estrategia corporativa, y forma parte de una serie de posts remitidos por profesionales con amplia experiencia en algún área que consideramos de interés para los lectores del blog
Hace poco tiempo me recomendaron que en mi próxima visita a Marbella no dejase de visitar el restaurante de un joven chef andaluz que, en este local en concreto, se dedica a reinventar y actualizar las al parecer inacabables virtudes del cerdo ibérico.
Además de informarme de las maravillas gastronómicas que podría degustar, el recomendante insistió en la necesidad de reservar con bastante antelación ya que, al parecer, no es fácil conseguir mesa en el local. Inmediatamente incorporé la sugerencia a mi agenda de experiencias que hay que vivir.
Lo más curioso del caso es que, cuando le pregunte cuando había estado allí por última vez, me dijo que nunca había visitado el local y con una sonrisa mitad satisfacción, mitad triunfo me dijo “pero ya tengo reserva para dentro de dos semanas”.
Mantengo la sugerencia en la agenda porque en estas lides del yantar confío en el criterio de esta persona. Este episodio me hizo pensar sobre la importancia del boca a boca como motor de ventas en la sociedad en la que vivimos.
¿Cuánto dinero real va a reportarle al cocinero la sugerencia que he recibido? ¿Cuánto y cómo ha invertido el chef para que ese consejo se extienda y, lo que es mas importante, para que se convierta en una visita efectiva a su restaurante? ¿Seré yo el último eslabón en esta parte de la cadena de recomendaciones o me incorporaré al coro de prescriptores de la casa?
Estas reflexiones me llevan a la conclusión de que todos y cada uno de nosotros, en diferente grado, somos poseedores de una “moneda social” o “capital experiencial”, susceptible de convertirse, mediante su transferencia al imaginario de otros afines a nosotros, en ventas y, por lo tanto, en dinero real para el tercero que vende el producto.
¿Existe realmente ese capital? ¿Cuáles son las claves para su manejo? Y lo que considero mas importante ¿cuáles son los elementos activadores de la transferencia de unos a otros de ese capital experiencial?
Intentaré seguidamente describir, desde el punto de vista de un profano interesado en el marketing, cómo se desarrolla esa serie de relaciones que finalmente deben desembocar en la compra de la experiencia.
La primera característica ineludible de esa activación es una relación directa entre la expectativa y
En gran medida ya no somos lo que tenemos sino lo que hemos vivido. Esto nos lleva a la segunda característica, que es el rango social que nos proporciona esa experiencia. La experiencia ha de proveernos de un bagaje diferenciador del resto, ya sea por lo único y exótico de la misma o por la dificultad de poder realizarla.
Partimos de la premisa de que, queramos o no, todos, absolutamente todos, nos vemos influenciados por el grupo social o tribu en el que nos movemos. Pasar una semana a la intemperie durmiendo sobre una roca para observar los movimientos migratorios del tordo de agua puede ser una experiencia única y de gran trascendencia para el que la vive y una locura sin sentido para su entorno.
Nuestro capital experiencial para este caso concreto probablemente sea cero, a no ser que nos movamos en un grupo de aficionados a
Otra característica que aporta valor a la experiencia es que exista una cierta dificultad para poder acceder a ella, ya tome forma de lista de espera para un restaurante, de una edición limitada de un reloj o de una crecida de un afluente del Orinoco que precisamente permita el acceso en canoa a esa zona a la que generalmente no puede acceder el común de los mortales.
No debe estar al alcance de cualquiera en cualquier momento, es decir es nuestra experiencia, única, personal y… transferible. Esa dificultad se configura como nuestra primera satisfacción de cara a la posterior experiencia (ya tengo la reserva, ya tengo la entrada para un concierto que en una hora ha agotado las 65.000 entradas, ya estoy en la lista de espera para el ultimo artefacto desarrollado por Apple…), en fin, lo que antes comentaba sobre esa media sonrisa de satisfacción y triunfo.
El desarrollo (estudiado) del acceso al producto genera una primera sensación de logro que no tiene absolutamente nada que ver con las características intrínsecas del producto pero sí con el modo en el que intentamos acceder a él.
Queda mucho por tratar en relación con este asunto: las características intangibles del producto, el perfil del prescriptor o la importancia que las, tan de moda, redes sociales pueden tener (o no) en el posicionamiento de nuestra marca o producto de cara al consumidor. Son conceptos que intentaré desarrollar en posteriores posts.
De momento, y como simple adelanto, recordemos que nuestro producto no es lo que vendemos, sino lo que el cliente cree que esta comprando.
J. Cristobal Jiménez
cristobal.jimenez@deliterranean.com
Friday, March 26, 2010
Monday, March 22, 2010
La realidad
Un hombre viajaba en el tren hace muchos años, en un vagón de primera clase. Le pareció que quien estaba sentado cerca de él era Pablo Picasso.
Sunday, February 07, 2010
Tuesday, February 02, 2010
No es lo mismo dar las gracias que estar agradecido
Wednesday, January 20, 2010
Friday, January 08, 2010
Internet = magia
Wednesday, December 30, 2009
En días como estos
Disculpa, ser humano que lees este post, el carácter (deliberadamente) personalista del texto, pero el clima ha estado tan presente en mi vida estas últimas dos semanas que ha llegado a afectar al modo en que me enfrento al trabajo y a las relaciones.
Esto implica, obviamente, que soy de fácil afectación climatológica o, al menos, que la lluvia continuada produce serios desajustes en mi percepción.
Me quedo con la apocalíptica invocación de Christopher Cornell: Black hole sun, won´t you come and wash away the rain?
Wednesday, December 09, 2009
OTRA VEZ A VUELTAS CON LOS "SOCIAL MEDIA"
El post MARKETING Y SOCIAL MEDIA escrito el pasado 4 de diciembre por Carolina Casanovas ( http://diariodejean.blogspot.com/2009/12/marketing-y-socialmedia.html ) generó interesantes comentarios que reflejaban diferentes opiniones sobre el tema, algunas detalladamente razonadas.
A pesar de que participé bastante en los comentarios, me pareció que algunas de esas opiniones merecían una respuesta que resultaba demasiado larga para incluirla en ese apartado, motivo por el que decidí que la cuestión bien daba para un nuevo post (éste mismo, por si estás twitteando a la vez que lees el texto y te ha patinado la neurona).
En una de sus intervenciones, una querida y fiel seguidora del blog hacía referencia a dos cuestiones que creo que son muy importantes. En primer lugar señalaba que, como todas las cosas, el aprovechamiento de las posibilidades de los social media requiere mucha pasta ("es verdad lo del tema de Japón, y eso es fantástico, pero hemos de tener en cuenta que la sociedad oriental es un mundo bien distinto al nuestro. Y para todo, ya sabes, se necesita pasta"); la segunda cuestión estaba enfocada en el contacto con los consumidores ("si realmente buscamos la forma de atacar al consumidor será un medio del cual éstos acabarán escapando al igual que de la televisión").
Sobre ambos puntos (muy fundamentados, y además emitidos por alguien con una base técnica en publicidad que no tiene quien esto escribe, o sea yo, por si a la vez que lees el de blog estas zapeando con el mando de la tele) me gustaría dejar apuntada mi opinión.
Vayamos por partes, y empecemos por la pasta: creo que si algo tienen en común los principales social media es su absoluta gratuidad. Tanto FACEBOOK como TWITTER son gratis total. En esta situación (que no sabemos si durará mucho, porque es muy probable que los padres inventores de ambos artilugios de comunicación decidan abandonar la lista de los forrados para engrosar la lista de los injuriosamente millonarios en algún momento) el uso de los medios está al alcance de todos, y su aprovechamiento limitado solo por la imaginación y la dedicación del usuario en cuestión.
Están acreditados ya en la web los casos de algunos empresarios que aprovecharon TWITTER sin gastar un céntimo obteniendo a cambio un retorno de millones (literalmente hablando) de dólares. Les bastó una idea original y un uso inteligente y con visión de TWITTER. Para que no se me acuse de basarme en generalidades, incluyo un par de interesantes links a reportajes publicados en el magazine INC. ( http://www.inc.com/magazine/20091201/2-sell-products-on-twitter.html + http://www.inc.com/magazine/20091201/1-turn-followers-into-creators.html ) sobre compañías que han hecho descomunales negocios a través de una herramienta gratuita como TWITTER. Por tanto, en mi opinión, el tema de la pasta no es en ningún caso un obstáculo para la efectividad del uso de los social media.
Y en lo que respecta a la relación con los consumidores (eventuales clientes al fin y al cabo), creo que el propio lenguaje usado en los comentarios que antes cité indica que quizás el modo en que se ha enfocado el marketing hasta nuestros días está claramente superado.Tradicionalmente (expresión no especialmente adecuada, lo asumo, dado que el marketing como concepto no tiene más de cien años) y sobre todo de los años ochenta en adelante, se ha tratado de enganchar, convencer e incluso manipular al consumidor. Se sigue haciendo, pero cada vez con menos fortuna.
Como bien dice en los comentarios la persona de la que antes hablé (cuyo nombre no cito por no saber si puede molestarle que lo haga) el consumidor ha cambiado mucho y exige de los anunciantes/productores/vendedores otro tipo de relación. Pero aun habiendo constatado que el enfoque necesariamente ha cambiado, el lenguaje utilizado evidencia el lastre que arrastra la teoría del marketing ("si realmente buscamos la forma de atacar al consumidor será un medio del cual éstos acabarán escapando al igual que de la televisión").
Si se sigue entendiendo el marketing como un cierto "ataque" al consumidor o cliente es evidente el motivo por el que se detectan (o se creen detectar, mejor dicho, dado que en mi opinión se trata de un espejismo) problemas graves en el uso de los social media como herramienta de difusión comercial. Nos persigue una concepción del consumidor como un ente que lo aguanta todo sin rechistar hasta que llega un momento en que no puede más y "huye".
Pues bien; en mi opinión, el "permission marketing" ha cambiado del todo el escenario. TODO EL ESCENARIO. Nadie puede obligar a nadie a recibir mensajes de marketing vía TWITTER o FACEBOOK, por la sencilla razón de que en esas redes sólo entra quien el usuario quiere que entre. Y en el momento en que se invita a un productor/fabricante/marca a entrar en la red del interesado, el dueño y señor de la relación pasa a ser el titular del social media, o sea el consumidor y a partir de ahí será él quien decida de quién quiere recibir marketing y de quien no.
Concluyo con un par de ideas que, al menos a mí, me inspiran y me apasionan de manera notable. La primera es que ni hace falta pasta para sacar provecho comercial a los social media ni el consumidor que los use va a estar a merced de ataques o manipulaciones de los marketers de turno: bastan una visión y una idea original y práctica para lo primero y una dosis de confianza para lo segundo. La segunda idea es que, a mi entender, no estamos sabiendo ver el potencial de los social media. Llamadme exagerado, pero me atrevo a decir que estamos ante una segunda oleada de los efectos planetarios de internet.
(PD: Mi agradecimiento a Carolina Casanovas, cuyo artículo ha dado origen al debate sobre el que se construye este post, y también a quien hizo los comentarios que he transcrito arriba, por aportar su fundada visión de la materia)
Monday, December 07, 2009
LA LEY DE GODWIN O POR QUÉ NO CONVIENE MENCIONAR A HITLER
Friday, December 04, 2009
MARKETING Y SOCIALMEDIA
No soy ningún gurú del marketing. Simplemente soy un usuario más de las redes sociales que conocemos como socialmedia que se encontró con una herramienta que ha resultado vital para su trabajo. Los web designers tenemos que estar al día respecto de cualquier novedad que vaya surgiendo, porque la velocidad con la que evoluciona todo lo relacionado con Internet hace que sea muy fácil quedarse obsoleto.
Entiendo que creas que esto no va contigo. Un trabajo de camarero o de contable parece no tener nada que ver con el mundo de la publicidad desde un punto de vista activo. Pero ¿qué pasa si lo que te planteas es montar un negocio? ¿Crees que las redes sociales no tienen nada que ver contigo ni pueden aportar nada a tu nueva actividad? Si es así, piénsalo bien: te puedes estar perdiendo una gran oportunidad de desarrollo para tu negocio si observas cómo Internet ha cambiado radicalmente en los últimos años.
Antes era esencial tener una web con un nombre creativo: cuanto más creativo, mejor (http://www.misalchichacomepienso.com/). Éso, hoy en día, es anecdótico. Luego apareció el gran Google y lo que se consideraba más importante era que la web de tu negocio apareciera en las primeras posiciones. Agotado también: esa idea se está quedando antigua…
Entonces ¿cuál es la actual tendencia? Hoy en día las búsquedas en Facebook y Twitter juntas superan a las de Google. IN – CRE – I – BLE. Trescientos cincuenta millones (350.000.000) de usuarios de Facebook: se dice muy rápidamente. Lo ideal sería averiguar cómo aprovechar la actual tendencia en beneficio propio.
¿Tienes un negocio? Crea una página en Facebook para tu empresa. Agrega a tus amigos. Comenta cosas, muestra lo que haces, pero sobre todo, sé sincero. No trates de vender basura porque, frente a las innumerables ventajas de este“nuevo” sistema del boca a boca, la desventaja es que si me engañas se lo contaré a mis amigos, y procuraré que ellos a su vez se lo cuenten a sus amigos.
Todo esto es conocido como marketing viral: las técnicas de marketing que explotan las redes sociales para llegar a la mayor cantidad de gente. Y cada vez más marcas apuestan por los socialmedia como canal de comunicación. Como muestra un botón: NIKE tiene previsto para el 2010 una inversión del 70% de su publicidad en redes sociales. No tele, no radio: sí Facebook).
En las redes sociales uno debería mostrarse tal cual es. Los socialmedia crean relaciones, y esas relaciones cuanto más sinceras son más interesantes y útiles se vuelven. Cuando me pasan cosas las comparto, mi trabajo lo comparto. Y aprendo del trabajo de los otros.
Lo fundamental para aprovechar el potencial de marketing de los social media es la reputación. Crear esa reputación puede parecer difícil, pero no tiene porque serlo. Se tú mismo. Conversa. Genera conversación. Cuenta cosas con las que pueda identificarse todo el que te siga, de modo que quiera seguir escuchándote. La gente confía más en lo que le cuentan sus amigos que en lo que le traslada la publicidad., sea en TV, radio, prensa…
Interactúa, que de esa manera existirás. “La marca es lo que la gente piensa de ti”, es el nuevo concepto del branding. Si no piensan nada, simplemente no existes.
Lo importante es lo que eres… lo que cuentas. Y recuerda, sé sincero.
CAROLINA CASANOVAS
Friday, November 20, 2009
NUEVOS PROYECTOS EN EL BLOG
Wednesday, November 11, 2009
EL MADRID. EL JÚRGOL.
En uno de esos raptos de clarividencia comentó una vez que cuando un hombre se dedica a la política compromete seriamente su capacidad de pensar.
Hoy me he acordado de él, en relación con el fútbol (perdon: con el júrgol) y no sé porqué. O más bien sí lo sé, y se debe a las reacciones que he observado sobre el resultado del partido Real Madrid- Alcorcón de ayer, 10 de noviembre de 2009, en el que el equipo de segunda-B aniquiló a los de la capital del reino en una gesta que tiene mucho de Leónidas y sus soldados en las Termópilas frente al rey Jerjes y su tropa.
Y es que, ante las críticas (algunas de ellas sangrientas, es verdad) que se han hecho al Real Madrid he visto a hombres serios, inteligentes y lúcidos convertirse de repente en unidades de una horda sin cabeza, que sale en tropel en defensa de su sangre (en este caso, de su equipo) y tira de hemeroteca para decir que el Madrid siempre será el mejor, que tiene no se cuantas ligas y no se cuantas copas y además ….
Miedito me ha dado.
No pasa nada por decir "Madrid caca" (que ayer lo fue, y el día del primer partido también) y seguir palante. ¿Por qué costará tanto olvidarse por un rato de la historia y los logros de los tiempos de los romanos?
Madrid, a cascarla. Ya vendrán tiempos mejores. Sugiero que cuando las nenazas lleguen a la hora de la renovación, Florentino les recuerde al Alcorcón (como en Esparta se recuerda a los de Leónidas) y les diga “menos lobos, Caperucita”.
Pero eso no va a pasar, porque aquí (no hablo del Madrid, sino de todos los grandes equipos deportivos) hay de todo menos fútbol: mucha tele, mucha rueda de prensa de tíos que no saben hablar y mucho guapito con ropa de D&G y Gucci, y mucho Ferrari… y pocos cojones.
Lo dicho: mucho júrgol y poco fútbol.
PD: Me acabo de comportar como un futbolero… o como un político….no sé qué me ocurre.. creo que necesito ayuda
Monday, October 19, 2009
Pesadilla
Tuesday, October 13, 2009
La falacia de lo neutral (II)

La semana pasada colgué un post escrito por Jonathan Fields, bajo el título de THE NEUTRAL FALLACY.
Os dejo ahora el link de una interesante web que trata, de manera muy divertida, algunas de las grandes preguntas de la vida.
http://www.fivebigquestions.com/
Es interesante atender con calma a las preguntas que formula la presentación en flash y observar cómo uno se resiste a bajar a la arena y a contestarlas. Hay una especie de resistencia a contestar, quizás porque a uno le da miedo enfrentarse a ciertas cuestiones de manera seria y meditada, y prefiere seguir metido en la inercia disparatada que casi todos sufrimos.
Creo que cuanto más se resiste uno a este tipo de cuestiones más necesidad real tiene de pararse a valorar ciertas cosas. Y, ojo, no estoy preconizando un "déjalo todo y ponte a filosofar en la selva", sino simplemente un parar un momento y pensar qué estamos haciendo y qué nos mueve a seguir haciéndolo.
Recomiendo vivamente THE WAR OF ART, de Steven Pressfield, un libro que describe como pocos el mecanismo de la resistencia a hacer lo que en el fondo sabemos que tenemos que hacer. El autor se refiere a la escritura, pero sus palabras resultan clarísimamente extrapolables a cualquier otra cosa que resulte importante para cada persona.
Si estás en modo filosófico, piensa que a veces, aunque pactemos el sistema de retribución a destajo, hay que dejar de cortar árboles y detenerse para afilar el hacha. Si prefieres pensar en términos económicos, haz memoria y recuerda el principio de los rendimientos decrecientes.
En tu caso ¿te preguntas alguna vez sobre el motivo de hacer cada día lo que haces? Sé bueno y contesta a la encuesta de la columna de la izquierda.



