Wednesday, November 11, 2009

EL MADRID. EL JÚRGOL.

En mis años universitarios tenía un profesor de filosofía del derecho bastante peculiar. Bramaba contra los intelectuales cuando era clarísimamente uno de ellos. Aún así (o quizás precisamente debido a eso) pergeñaba con cierta frecuencia lúcidos análisis sobre el devenir de lo que él llamaba "la vida moderna".

En uno de esos raptos de clarividencia comentó una vez que cuando un hombre se dedica a la política compromete seriamente su capacidad de pensar.

Hoy me he acordado de él, en relación con el fútbol (perdon: con el júrgol) y no sé porqué. O más bien sí lo sé, y se debe a las reacciones que he observado sobre el resultado del partido Real Madrid- Alcorcón de ayer, 10 de noviembre de 2009, en el que el equipo de segunda-B aniquiló a los de la capital del reino en una gesta que tiene mucho de Leónidas y sus soldados en las Termópilas frente al rey Jerjes y su tropa.

Y es que, ante las críticas (algunas de ellas sangrientas, es verdad) que se han hecho al Real Madrid he visto a hombres serios, inteligentes y lúcidos convertirse de repente en unidades de una horda sin cabeza, que sale en tropel en defensa de su sangre (en este caso, de su equipo) y tira de hemeroteca para decir que el Madrid siempre será el mejor, que tiene no se cuantas ligas y no se cuantas copas y además ….

Miedito me ha dado.

No pasa nada por decir "Madrid caca" (que ayer lo fue, y el día del primer partido también) y seguir palante. ¿Por qué costará tanto olvidarse por un rato de la historia y los logros de los tiempos de los romanos?

Madrid, a cascarla. Ya vendrán tiempos mejores. Sugiero que cuando las nenazas lleguen a la hora de la renovación, Florentino les recuerde al Alcorcón (como en Esparta se recuerda a los de Leónidas) y les diga “menos lobos, Caperucita”.

Pero eso no va a pasar, porque aquí (no hablo del Madrid, sino de todos los grandes equipos deportivos) hay de todo menos fútbol: mucha tele, mucha rueda de prensa de tíos que no saben hablar y mucho guapito con ropa de D&G y Gucci, y mucho Ferrari… y pocos cojones.

Lo dicho: mucho júrgol y poco fútbol.

PD: Me acabo de comportar como un futbolero… o como un político….no sé qué me ocurre.. creo que necesito ayuda

3 comments:

Anonymous said...

Ocurre lo mismo con la política: en España no tenemos dos grupos o tendencias, sino dos "hinchadas".

Y así nos va.

Saludos a todos

AuROraZa said...

Hola chico!!

Realmente si necesitaras ayuda me tendrías al lado...pero no es así, afortunadamente, creo que tu post se merece un gran aplauso y más vítores y flautas y redobles de tambor.

Muy bien explicado, ni un profesor lo habría dicho mejor.

Un fuerte abrazo,
Aurora

Angel Vallejo said...

Hola Aurora, y gracias por tu comentario.

Esto del apasionamiento tribal por el futbol y de la polémica es el rayo que no cesa. Cada día, un motivo.

Panem et circenses...